Decálogo del Manifiesto

  1. La sostenibilidad como un eje estratégico transversal para las políticas públicas, que generen un marco de inversión y de iniciativas público-privadas.
  2. Energía limpia: Impulsar la eficiencia energética y desarrollar un sector eléctrico basado en gran medida en fuentes renovables. Garantizar un suministro energético seguro y asequible.
  3. Movilidad sostenible: abordar las emisiones y la congestión urbana, mejorar el transporte público. Favorecer las mercancías por ferrocarril o vías navegables y menos por carretera. El cielo único europeo debe reducir de forma significativa las emisiones de la aviación sin repercutir los costes.
  4. Impulsar la innovación como motor de crecimiento. Reforzar y atraer empresas que aporten con su actividad unos impactos social y medioambiental positivos. El objetivo es pasar del 0,85% actual al 2% del PIB en inversión en I+D+i.
  5. Economía del conocimiento, el talento profesional y la tracción del mismo nos permitiría potenciar Cantabria como una región puntera en áreas científicas como la salud, la física, la ingeniería, etc.
  6. Impulso al sector sanitario regional: tanto desde una perspectiva de I+D como desde una óptica de transferencia de conocimiento y desarrollo de nuevos nichos empresariales en la región. Incentivar el desarrollo de una vertical industrial especializada que pueda convertirse en factor diferencial para la región.
  7. Revertir la despoblación rural, apostar por un modelo de infraestructuras públicas para servicios públicos que permitan mejorar la vida de las personas en el medio rural y la implantación de empresas en un marco de ecosistemas innovadores.
  8. Construir y renovar: reunir al sector de la construcción, arquitectos e ingenieros y administración para desarrollar posibilidades de financiación innovadoras, promover inversiones en eficiencia energética en los edificios y aunar los esfuerzos de renovación en grandes bloques para aprovechar las economías de escala.
  9. Digitalización tanto en el sector privado como elemento de competitividad para empresas y comercios, como en el sector público: justicia, sanidad, educación e infraestructuras para optimización de los recursos.
  10. Potenciar la iniciativa público-privada para puesta en valor de lo local, en especial el sector agroalimentario, y la diversificación de la economía que depende en exceso del turismo, el comercio y la construcción.
X
X